miércoles, 11 de abril de 2012

Si escribes de noche, tus letras serán oscuras.

Hola!! Hace tanto que no escribo que supongo que cualquier manifestación artística o literaria de algo que tenga en la cabeza será bien recibida en alguno de estos espacios que les den la mínima oportunidad de compartirse, ya me perdonarás si no encuentras aquí lo que buscabas. He decidido escribir aquí porque tengo una especie de bloqueo mental, una infinita pelea con el papel, el teclado o el office que convierte todas mis buenas intenciones en una plasta maloliente de malas sensaciones y pensamientos enrevesados que me dicen que nada de lo que escriba va a tener sentido; el resultado de mi bienintencionado intento son bastante nefastas, como si todo lo que me dijera a mí misma estuviera abocado al fracaso. Crisis artística. Buag. ¿En qué momento empezó? Recuerdo aquellas épocas felices en las que pensaba, oh ilusa de mí, que las palabras podían recrear hermosa y perfectamente cualquier realidad bella que mereciera ser contada. Mierda. Como las mariposas que vuelan dulcemente y mueren al día siguiente, ese sentimiento se disipó solito, ¡fiiiu!, y ahora el mundo ha perdido gran parte del sentido que tenía para mí. Es que ya no encuentro belleza, o es que ya no creo que sea necesario contarla, digo yo, a lo mejor solo basta con sentirla y punto. Que manía con contarlo, pintarlo, explicarlo e intelectualizarlo todo. Pero bueno, ¿que serían las cosas si nadie las contara?, que haríamos sin libros, sin canciones, sin cuadros... encerrarnos en nuestra hermética realidad, porque como decía Budelaire, señor del cual nunca me he dignado a leer nada, ''la vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama''; vale, si, es una concepción demasiado pesimista y desalentadora del mundo, algo que me incita a odiarme un poco más a mí misma, pero es cierto. Me entristece pensar como algo tan genial como un libro sea solo una escapatoria para evadirnos de nuestra rutina aburrida. Me inmiscuyo en una historia ficticia que inventó alguien que, seguramente, tampoco estaba satisfecho con su vida, porque la mía es demasiado inaguantable. Qué bonito, tanto tiempo de sequía para empezar escribiendo cosas que a cualquiera le darían ganas de cortarse las venas, ya lo siento. A veces pienso que las personas tristes y solitarias escriben o componen cosas para que otras personas, felices muchas de ellas, las disfruten. Pero también pienso otras veces que vivimos en el siglo XXI, por ventura o desgracia; desgracia porque no sabemos a dónde nos conduce nuestro incierto futuro, y eso me asusta. En verdad, siempre ha ocurrido eso, nadie ha sabido nunca a dónde conduce el destino de la humanidad... pero eso es otro tema que, con suerte, trataré en otro momento; y por ventura, porque hay libertad, relativa, o absoluta libertad, ¿quién sabe? que nos hace pensar que al menos, si no tenemos ninguna razón para debernos ser felices a nosotros mismos, tampoco la tenemos para deber a nadie nuestro sufrimiento. Espero que lo próximo que leas aquí sea más bonito, o te saque al menos una sonrisa o te inste a hacer cosas buenas. En el fondo este pájaro negro de la desolación nos invade un poco a todos, a veces. BBuenas noches, o buenos días, o buenas tardes.

viernes, 17 de junio de 2011

Cosas importantes.

En realidad, creo que todo esto es una ilusión. A lo mejor todo lo que nos rodea sea una ilusión, que nos levantamos justo cuando parece que caemos dormidos y nos damos cuenta de que nada ha sido real. No, seguramente esto solo sea una de las malas pasadas que me suele juegar el hipotálamo a altas horas de la madrugada.


Creo que no es real nada de lo que me puede hacer sentir mal, ni lo que de lugar a una pequeña duda ni a la pregunta de qué coño estoy haciendo. Nada de lo que no parezca real es real. Es real una puesta de sol, o una risa. Esto, horas perdidas sin sentido, palabras ordenadas en desorden, no lo es. Los paisajes bonitos. Los besos de verdad son reales. No se si esta conversación y todo lo que quise decir en ella, todo lo que me atormentaba, es real. Todo apunta a que no. La música, la naturaleza, el amor; esas son cosas reales, lo demás no tiene importancia.

martes, 14 de junio de 2011

Nos vamos


Todos nos vamos, si. Hacia algún lado, siempre nos estamos yendo, hacia atrás o hacia adelante. Todo el mundo quiere ir hacia adelante, dejarse llevar por la brisa de verano y los ladridos nocturnos, por las risas entre chapoteos y las tonadillas pegadizas que acaban marcando una época, todo el mundo quiere. Vosotros vais a conseguirlo, ya lo habéis conseguido. Mañana os vais, y pensar que todavía recordamos con cariño los tiempos en los que nos mordíamos los nudillos esperando a que salieran las listas, en los que nos dábamos ánimos aunque no nos conciéramos, tiempos en los que algo grande nos unía. Cierto que luego nos separamos, algunos lo consiguieron y otros no. Cada uno siguió su camino, nos juntamos de otra manera, separados ya por el destino que nos pertenecía. No puedo decir que salte de alegría porque mañana comenceis el viaje que yo deseaba, porque yo también quería ver la tercera catarata más alta del mundo y conocer a los moches que tanto me atormentaron, pero es cierto que me alegro por vosotros, y mucho. Os lo habéis merecido, ruteros, porque queríais algo y luchásteis por ello; porque queríais algo nuevo, salir, reir, ver, y vuestro deseo a sido directamente proporcional a la emoción que sentisteis cuando visteis vuestro nombre en la lista. No os voy a decir que lo paséis genial, porque lo haréis, y tendreis también vuestros momentos horribles; no os voy a decir que os acordéis mucho de mí y de todos los que estaremos haciendo nuestro verano bajo este sol, porque se que tendréis que pensar en cosas más esenciales e importantes. No penséis en todo lo que os costó llegar hasta ahí, ni lo que dejáis aquí o lo que os esperará mas adelante. No disfrutéis por todos nosotros, porque disfrutaréis de vuestro propio viaje, no del nuestro. Yo solo quiero que hagáis muchas fotos y luego nos las enseñéis, y que alguien me regale una dedicada, o una postal, igual me da, que irá a mi colección de la pared con mucho cariño; que escribais mucho en vuestro diario y luego lo presentéis al concurso, que os queméis la cara y os entren agujetas, que os salgan ampoyas y lloréis de pena y alegría, que nos nombréis de vez en cuando en los vídeos que os piyen desprevenidos, u os curréis una pancartita mandandonos saludos. Que veáis muchos amaneceres y montañas, que os bañéis desnudos y hagáis cosas que nunca se os habían pasado por la cabeza. Que hagáis grandes amigos y caigais desfallecidos, y que no se os pierda el sombrero, que vale de recuerdo. Y, por Dios, no penséis que cualquier momento no cuenta, que todo se resolverá mas tarde, porque es el error más grande de todos, y cuando todo  acabe echaréis de menos hasta el golpe más bajo. Creo que no hay mucho más que deciros. Que seáis felices, ruteros :)






sábado, 4 de junio de 2011

Primera

Bueeeno, pues aquí estoy. He decidido hacer un blog porque, gracias a mis compis cacatúos que ya tienen uno, he visto que esto de divulgar cosas no esta nada mal. La verdad es que me han servido de inspiración, y por ello les doy las gracias; porque si no me hubiera emocionado alguna vez con cualquiera de sus entradas o no hubiera deseado tener uno de estos para poder comentarlos, quizá nunca me habría animado. La explicación de este blog empieza por la palabra Mih. Parecerá un poco extraño, pero es una onomatopeya que comparto con una persona muy especial. Más que una onomatopeya es una forma de comunicación, y al estar esta mañana rompiéndome la cabeza pensando el nombre que ponerle a esto, me vino a la mente esta palabra y me di cuenta de que ya ha pasado de forma de comunicación a término que resume nuestro ideal de vida,casi nuestra religión. Es nuestra religión sin seguidores, pero no necesitas seguidores cuando tienes algo que compartir.
La verdad es que me ha costado elegir la la imagen de fondo, pero creo que encarna mejor que cualquier otra  el ansia de viajar que también aguijonea los países de mi mapa mundi marcados por chinchetas. Aunque a veces las calles estructuradas y los edificios grises y monótonos se tragan cualquier ansia, por eso necesito fotos que me la recuerden.
Y la fotografía de Stay hungry, stay foolish, más de lo mismo. Es una frase que popularizó Steve Jobs, un hombre que algunos creen que es un genio y otros un auténtico gilipollas, pero creo que alguien que quiere mantenerse siempre alocado y hambriento es más inteligente que cualquier sensato.



Ultimamente las noches de esta fría ciudad estan muy bonitas. Huelen todas a hierba fría y a tranquilidad, a velas apagadas y a maullidos de gatos extraviados.